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ISONDÚ BARBACUÁ

El Sistema Barbacuá es una técnica de secado heredada de los Guaraníes de hace más de 400 años. En este dedicado proceso las hojas de yerba mate son expuestas al calor del fuego de leña durante un día, recibiendo esencias de un selecto grupo de maderas originarias. Así llegamos a su inconfundible sabor de Isondú, de personalidad robusta y refinado por su herencia.

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ISONDÚ ORGÁNICA
(CERTIFICADA)

Es el producto de un meticuloso proceso de elaboración. Una cadena de valor que inicia sus cuidados desde el momento de la plantación y preparado de la tierra, hasta el empaque final en su envase biodegradable. Una yerba de la más alta calidad, en armonía con los ciclos propios de la naturaleza y destacada por su sabor equilibrado, parejo, persistente y al mismo tiempo refinado.

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24 MESES DE ESTACIONAMIENTO

En el proceso de maduración natural de la yerba, el período que va de los 18 a los 24 meses es esencial. La yerba adquiere cualidades que, con menos estacionamiento y maduración, serían imposibles. Entre estas ventajas, está el hecho de que no produce acidez, su sabor es más suave, su aroma es delicado y por supuesto, es más duradera.

Había una vez,
en un cálido y muy verde lugar.
Compartir, como se comparte un mate.
La Leyenda del Isondú.

Esta leyenda cuenta la historia de la creación del Isondú, también conocido como bichito de luz o luciérnaga.
Se dice que entre los guaraníes de la selva misionera, existía un joven llamado Isondú, quien despertaba la envidia de sus pares, pues era muy habilidoso y ejercía una gran atracción sobre las mujeres. Isondú se destacaba en todo, desde en la caza hasta en la pesca, y nunca se lo veía solo, ya que las jóvenes siempre encontraban excusas para entablar alguna charla con el apuesto guaraní.
Pero una noche, la envidia que consumía al resto de los hombres fue tan grande que decidieron juntarse en el monte y construir una trampa para Isondú, que regresaba de visitar a una jovencita. Así fue como Isondú cayó en la trampa y, cuando se encontraba en el fondo, le arrojaron piedras y palos, hiriéndolo hasta que el cuerpo del joven guaraní se cubrió de sangre. Grande fue el asombro de los envidiosos al ver que el color rojo de la sangre, que apenas se distinguía en la oscuridad, se transformaba en un color fluorescente. La sangre de Isondú, que ahora brillaba en la noche, se elevaba en forma de gotas que resplandecían e iluminaban todo el techo de la selva, formado por los árboles y las enredaderas del lugar.
Desde entonces, grupos inmensos de isondúes pueblan la selva con su fantástico resplandor, convirtiéndola en un paraje encantado.

Comentarios destacados

CARMEN SELVAGGIO
Muy buena, rica me gusta muchísimo excelente sabor y duradera. Éxitos en su emprendimiento.

NANNIS DEL VALLE
Excelentemente riquisimaa!!! Muy sabrosa!!! Mucha suerte en este emprendimiento ! besos desde berazategui!

JULY MILANO
Los conocí en una feria en Bs. As., vendiendo sus primeros paquetes. El producto es de excelente aroma y sabor ahumados, ideal para probar con distintos maridajes! Felicitaciones!

ALEJANDRO TURDERA
¡Excelente yerba! Tiene el balance justo entre el sabor a la yerba y el ahumado del barbacuá. Les deseo muchos éxitos!